EL DUELO: UNA EXPRESION SALUDABLE DEL DOLOR

Gisela Luján
Terapeuta Familiar Gestáltica

Cuando una persona amada muere, sentimos un dolor muy profundo. No hay posibilidad de tomar un atajo para desviarnos y alejarnos del dolor. La única forma de superarlo es sumergirnos en él. Cuando una persona amada muere, iniciamos un proceso de duelo, que es la expresion física y psicológica de nuestro dolor.

El duelo es un proceso muy doloroso y nos deja abrumados. Tenemos que trabajar muy duro para seguir funcionando en nuestra rutina diaria y esto disminuye nuestras energías, dejándonos totalmente extenuados, sin deseos de involucrarnos en nuestras actividades diarias. El duelo no tiene horario. Cada persona sigue su proceso de duelo de diversas formas y miembros de una misma familia pueden encontrar que es difícil darse apoyo.

El duelo, aunque viene acompañado de emociones intensas, no es un sentimiento. Es un proceso que puede tomar la vida entera. Un lento camino hacia la aceptación y la paz. Algunas personas dicen que el duelo es como una montaña rusa. Pienso que es cierto. Estamos totalmente a merced de nuestras emociones. Remontamos la cuesta y cuando menos lo esperamos, caemos abruptamente en picada.

Cuando mi hija murió, quedé destruida. Mi vida se rompió en mil pedazos y tenía que forzarme a levantarme en las mañanas e involucrarme en mi rutina diaria. Me considero una persona sana, pero pensaba en esos momentos, que me estabaperdiendo la razón. La muerte de mi hija no solo impactó mi vida, sino también nuestra vida familiar. Era muy difícil comunicarnos, especialmente con nuestro hijo que entonces tenía 16 años. Por muchos meses, nos reunimos con un terapeuta, quien nos ayudó a conseguir nuevas formas de comunicación y a comprender que aunque nuestro corazón está destrozado, aún somos una familia.

Siempre he creído en el poder sanador de la palabra escrita. Esto me llevó a buscar consuelo en la literatura sobre espiritualidad. Algunos días, cuando tenía un poco de energía, salía a dar un paseo. Otros días me quedaba en cama llorando hasta que mis ojos quedaban secos. Creo que lo que más me ha ayudado a salir adelante es tomar un día a la vez. El tiempo, el esfuerzo, la consciencia y aceptación de mi dolor, me han ayudado, poco a poco, a reconectarme y reconciliarme de nuevo con la vida.

Estén conscientes de que el duelo será un camino largo y difícil. Cuando parece que alcanzamos un poco de estabilidad y que el sol vuelve a brillar para nosotros, el calendario nos da una bofetada con otra fecha dolorosa, Otro recordatorio de nuestra pérdida. Cinco años después, el dolor puede ser tan intenso como en los primeros tiempos. Como dice el proverbio chino, "no podemos evitar que los pájaros vuelen sobre nuestra cabeza, pero si podemos evitar que hagan su nido en nuestro cabello."

¿Cómo podemos convivir con nuestro duelo?

  • No establezca ningún plan fijo. El impacto físico y psicológico del duelo, afectará a cada persona de manera distinta. Como cualquier otro proceso psicológico, seguirá su propio curso y dependerá en gran parte, de las creencias, valores y recursos internos y externos de cada persona, en el momento de la pérdida.
  • No se cierre al dolor. Los sentimientos que enconde no desaparecerán. Permanecerán debajo de la superficie por muchos años, pero tarde o temprano, harán erupción sin previo aviso, con una intensidad tal que puede afectar su salud física y mental.
  • · Busque su propio espacio y tiempo para expresar su dolor. Aprenda a decir "no" a las personas que invaden su privacidad. Pídales que respeten su necesidad de soledad y acérquese a ellos cuando usted esté disponible para establecer contacto.
  • Felicítese por cada pequeño logro que haga. Recuerde que pueden ser dos pasos hacia adelante y tres hacia atrás. Eso no importa. Lo que importa es que usted está determinado a caminar a través de ese túnel largo y oscuro, con la certeza de que hay una luz al final.
  • Use cualquier recurso que le pueda ayudar a convivir con su duelo: terapia, grupos de apoyo, amigos y familares dispuestos a escucharle, oraciones, literatura, escribir acerca de sus sentimientos, etc. No hay recetas universales. Lo que funciona para algunos, no necesariamente funciona para otros.

Es importante comprender que el sentimiento de dolor por nuestra pérdida nunca desaparecerá. Aprendemos a vivir con él. Lo incorporamos a nuestra vida. Siempre quedará un vacío en nuestros corazones que no puede llenarse, porque pertenece a la persona amada que ya no nos acompaña físicamente…Sin embargo, a medida que avanzamos en nuestro proceso de duelo, comenzamos a reconectarnos de nuevo con la vida y abrimos nuestro corazón a nuevas experiencias, nuevos sentimientos. Un día nos damos cuenta que hemos caminado un largo trecho. Hemos atravesado el túnel largo y oscuro y hemos encontrado la luz al final.

English Version

Copyright 2001, Gisela Lujan/Astar Publishing.
Todos los derechos reservados

Website Diseñado por
Lisa Craig
www.lisacraig.com

Y manejado por Alejandro Lujan