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Boletín informativo Estrella Maili
Boletin del 2007-02-03 Boletín de febrero 2007
Bienvenidos a una nueva edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí.
En este boletín gratuito, encontrará artículos, historias, poemas, bibliografía, enlaces a otras páginas web que ofrecen recursos para personas, especialmente padres, que viven un proceso de duelo. Es un espacio para expresar sentimientos y compartir experiencias...
En esta edición del boletín de la Fundación Estrella Mailí les ofrecemos...- Nota del editor
- Ayer, Hoy, Mañana – Fernando Bahamondes
- Mi duelo… 10 años después – Gisela Luján
- Poema – Rabindranath Tagore
- CHAT – sesiones de grupo y privadas
- Libro
Les recordamos que pueden ver los boletines anteriores en www.estrella-maili.com =============== ARTICULOS COMPLETOS ===============
1)Nota del editor
¿En qué etapa de tu duelo te encuentras, querido lector?
El duelo es un proceso que cambia en el tiempo y está íntimamente ligado a la etapa de nuestra vida en que nos encontramos. En un proceso duelo sano, a medida que progresamos en nuestro crecimiento y madurez personal, vamos modificando, depurando los sentimientos que acompañan nuestro duelo. El dolor profundo y la tristeza que nos han acompañado por tanto tiempo, comienzan a convertirse en sentimientos de ternura y paz. Nos reconectamos con la vida y entendemos y aceptamos que la vida puede ser vivida aun sin la presencia de nuestros hijos. Hacemos planes futuros en los que nuestros amados hijos muertos ya no participan... Todavía tenemos otros hijos por quienes vivir, nuestra pareja que nos necesita, o nos tenemos a nosotros mismos. Quizás hemos encontrado una misión que nos llena de entusiasmo, a través de la cual honramos y recordamos a nuestros hijos muertos. Podemos tener una existencia digna, llena de un nuevo sentido y encontrar razones para seguir viviendo.
2)Ayer, Hoy, Mañana – Fernando Bahamondes
Hace un tiempo atrás en estas paginas escribí mi historia. (“Compartiendo a Katherine”) Era todo muy reciente, la tragedia había golpeado mi puerta, estaba desconcertado, con mucho miedo y acabado. Yo que me sentía un ganador, estaba echo pedazos, la razón de mi orgullo ya no estaría nunca jamás. Lo que me había tomado una vida entera construir, en un segundo se había desmoronado. Estaba solo, o me sentía solo. Como padre y esposo, parecía que casi siempre había encontrado la respuesta o la salida a una situación. Después de la partida de mi niña, tuve que hacer muchas otras cosas, pero ni siquiera me sentía con la capacidad de pensar, menos actuar o tomar decisiones. ¿Para qué? ¿Qué valor tenia ahora el día, la noche, el calor, el frío o la lluvia? No se siente nada. Los minutos, las horas, los días, seguían pasando para todos, de repente me di cuenta que también pasaba el tiempo para mí, me asustó pensar que ya hacía una semana que mi niña no venía por casa. Luego conté los meses que no sabía de ella. Iba como sonámbulo a poner flores a su tumba. Que extraña situación, en el cementerio sólo está la gente que se muere de vieja, vuelvo a casa y el silencio me recuerda que mi hija tampoco esta allí. Mi corazón palpita desenfrenadamente, tal vez es cierto que mi hija ya no está más, no puede ser, esto no está bien. Nosotros somos personas buenas, y había aprendido que Dios solo castiga a los malos, mi hija y el resto de los niños eran 5 pajaritos que estaban recién aprendiendo a volar. Dios no podría permitir algo tan trágico a personas tan inocentes.
Otra hoja del calendario se acabó, es el cumpleaños de mi niña y ella no está, nosotros si y no sabemos que estamos. ¡Qué confuso! Es noche, estamos acostados, no quiero estar de espaldas, mi respiración me delata que no he dormido, me tiendo de lado, la almohada está mojada, ¿son mis lágrimas o son las tuyas? ¡Qué importa! Esto ahora es verdad. Qué solos estamos, no quiero que amanezca todavía, los días son tan largos y la realidad que nos azota es tan cruel... Quiero apretar mis ojos muy fuerte para verte mejor.
Esta tragedia fue como un terremoto. Nuestra vida fue afectada por un terremoto. Fue como trabajar durante 25 años y con mucho esfuerzo construir nuestra casa. Al término de ella sentirse orgullosos y al tope de este mundo, unos ganadores. Viene un terremoto y en unos segundos el trabajo de 25 años queda en el suelo hecho pedazos. Después de esto, te pegas un tiro o enloqueces. En realidad, no pasa ni lo uno ni lo otro. Con el corazón destrozado y con el cuerpo pesando una tonelada, con el tiempo, lentamente empiezas a limpiar los escombros. Todo tiene un valor sentimental incalculable para ti, pero debes hacer algo, necesitas volver a ponerte de pie, aun no sabes para qué, será el instinto natural de sobrevivencia, no lo sé, solo sé que es necesario hacer algo. Ella que se miraba en ti como ejemplo, te está esperando que una vez mas sepas salir de esta y no la defraudes. Empiezas lentamente a poner de vuelta a tu vida ladrillo por ladrillo, ya no hay prisa, ni notarás que duele el cuerpo, necesitas arrastrar a tu familia en el ascenso. Has trabajado muchas horas y no has avanzado mucho, mañana será otro día, sigues construyendo, hoy no has trabajado mucho, pero has avanzado una enormidad, que contradicción. Aprendes a valorar otras cosas que antes siempre estuvieron allí, pero hoy las ves por primera vez. Ella me mira de todas partes, por ella hoy me levanto, no quiero fallarle, soy su viejito y mi deber es avanzar.
Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta que hemos avanzado, estamos aun en el proceso de reconstruir lo que quedó por el suelo. Ya no tenemos prisa, ahora sabemos que nuestra hija se fue pero la tenemos hoy más que antes.
Hoy corté una flor, en ese jardín que construí para ti, la depositá donde hoy duermes. A pesar del tiempo transcurrido, sin siquiera darme cuenta una lágrima cayo, luego otra y muchas más se juntaron mojando la llama de una vela que en tu nombre prendía. Te conté una historia como antes lo hacía, me despedí de ti simulando una sonrisa, caminé de vuelta a casa saludando a otros que venían.
No sé si vale la pena estar o no estar, pero tu sigues mis pasos y no quiero fallar. Mañana será otro día y otro desafío me espera. En mi corazón guardo tu amor y en mi mente los recuerdos. Sonrío y alguien me mira por si estoy loco, ellos no saben. Acompáñame que tengo tanto por hacer.
Fernando Bahamondes
3)Mi duelo… 10 años después – Gisela Luján
Otra vez el calendario me golpea sin piedad. Es el décimo aniversario de la muerte de Mariana. Cada año, al acercarse el día de su partida, comienzo a sentir que pierdo mi centro, me desestabilizo internamente, estoy sensible, duermo mal, siento angustia y mi mente pulsa el botón que desencadena los eventos de ese triste día. Muchas veces sucede que llegado el día de su aniversario, ya he procesado tanto mis sentimientos, que me encuentro tranquila. Reflexiono sobre el camino del duelo que he recorrido durante estos largos 10 años, lo que ha cambiado dentro de mí, lo que ha quedado inalterado a pesar de la terrible experiencia que me ha tocado vivir.
Hace poco una persona me preguntó que de todas las cosas que había hecho para salir adelante, cuál me había ayudado más. La verdad es que cada recurso que utilicé fue como un bastón en el que me apoyé para seguir mi camino. Sin embargo, hubo algo que quizás está dentro de mi, una especie de consciencia o claridad que me impulsaba a seguir adelante porque sabía que si me detenía en mi esfuerzo / lucha, no podría seguir avanzando. Quizás era el temor de sucumbir y hundirme en la desesperación, o una fortaleza que habitaba en mí y que desconocía. Pienso que en los momentos más oscuros de nuestra existencia es cuando se movilizan facetas desconocidas y poderosas de nuestra psiquis.
¿Cómo llevo mi duelo ahora después de 10 años? Ya he aceptado que Mariana realmente no ha muerto, sino que se ha transformado y habita en otro plano al cual yo todavía no puedo viajar. He aprendido que los lazos de nuestra relación permanecen inalterados, así no pueda verla, tocarla ni escucharla. Nos comunicamos desde nuestros corazones, de una forma diferente, posiblemente más profunda que antes.
Los días tristes han ido quedando atrás, generalmente me siento tranquila y con energía para enfrentar mi día a día. Disfruto mi trabajo, mi vida social, mi familia, aunque la distancia con mis sobrinas, que tienen la edad de Mariana, no he podido acortarla. Pocas veces lloro por la ausencia de Mariana, cuando hablo de ella, ya casi no siento el aleteo de mariposas en el estómago. Todavía me reservo mencionarla algunas veces cuando me preguntan cuántos hijos tengo. Claro está, esto depende de las circunstancias y de mi estado de ánimo. He trabajado muy duro para canalizar mi rabia y convertirla en una fuerza creadora y no destructora.
Tengo la certeza de que Mariana nos acompaña dondequiera que estemos y siento su influncia en muchas de las decisiones que hemos tomado como familia. He construido un escudo protector para que la realidad de las personas que me rodean, no me hiera. Si en una reunión mis amigas comienzan a hablar de sus hijas casamenteras, jóvenes profesionales, que tienen la misma edad que Mariana tendría, enseguida levanto la muralla protectora para aislarme, aunque algunas veces hay grietas por donde se cuela la dolorosa realidad ajena.
Mariana siempre será nuestra hija y seguimos buscando maneras de honrar su memoria y mantener su recuerdo vivo para qué quienes no la conocieron, lo puedan hacer a través de nosotros.
4)Poema – Rabindranath Tagore
Iba yo por un camino, cuando una voz de mujer dijo detrás de mí:
“¿Me conoces?” Me volví y le contesté: “No recuerdo tu nombre.”
Ella me dijo: Yo soy aquella Tristeza profunda que sufriste hace tiempo.”
Sus ojos se parecían a la mañana cuando el rocío está todavía en el aire.
Permanecí en silencio y luego le contesté: “¿Has perdido aquella carga inmensa de lágrimas?”
Ella sonrió sin contestarme. Comprendí que sus lágrimas habían tenido tiempo de aprender el lenguaje de las sonrisas.
Me recordó: “Una vez aseguraste que conservarías tu tristeza para siempre”.
Avergonzada le respondí: “Es verdad, pero los años han pasado…”
Después , con su mano entre las mías, le dije: “Pero tú también has cambiado.”
Entonces, ella me contestó serena: “ Debes saber que lo que un día fue Tristeza es ahora Paz.”
5)CHAT – sesiones de grupo y privadas
Les recuerdo que ahora en la página de Estrella Mailí hay un enlace para ingresar al Chat totalmente gratuito y muy sencillo de usar. Solamente deben escoger un nombre de usuario y automáticamente tendrán acceso al Chat.
Actualmente, el horario de Chat dirigido es el martes a las 6:00 pm y viernes a las 4:00 pm, hora de Colorado, USA (cada uno deberá calcular la hora en la zona donde vive)
Algunas personas han manifestado su interés en tener sesiones privadas de chat. En este caso, envíe un email a: gisela@estrella-maili.com y podemos establecer el día y la hora para una sesión privada de chat.
6)Libro
CÓMO RECUPERAR LA FELICIDAD TRAS LA MUERTE DE UN SER QUERIDO, Brooke, Jill Ediciones Obelisco, 2005
Este libro contiene soluciones concretas para ayudar a afrontar la pérdida de un ser querido, comprende y aborda las complejas emociones producidas por el dolor y demuestra que la muerte de un ser querido no tiene por qué provocar una situación discapacitadora. Este libro muestra cómo la experiencia del dolor nos ayuda a curarnos, a aprender y a madurar.
Recuerden que si quieren enviar material, escriban a: gisela@estrella-maili.com
!Hasta la próxima, amigos! ----------------------------------------------- Para dejar de recibir este boletín, envía un email a boletin-unsubscribe@estrella-maili.com
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